El
100% del vidrio se reutiliza para crear nuevos envases. Pero no es éste
el único motivo para que depositemos los envases inservibles en los
contenedores. Reciclar vidrio supone un enorme ahorro de energía: por
cada 3.000 botellas se ahorran 130 kg. de combustible.
También se
produce un enorme ahorro de materias primas (hasta una tonelada de
ellas), se reducen el volumen de los vertederos, la contaminación el
aire (se quema un 20% menos de combustibles), y la contaminación del
agua hasta un 50% y se evita el problema de los vertidos incontrolados,
según información de Ecovidrio, una sociedad sin ánimo de lucro creada
para gestionar la recogida selectiva y el reciclado de los residuos de
envases de vidrio.
Según asegura esta asociación, cuando dificultamos el
reciclado de vidrio favorecemos la proliferación de vertederos ilegales
y se desaprovechan el 7% de los residuos que diariamente producimos y
que, como hemos visto, pueden ser vueltos a utilizar. Así
contribuiremos a no agotar los recursos de nuestro planeta y a que no
se convierta en un inmenso basurero. ¿Son razones de peso para
reciclar, o no?